Ciclismo en la Barbería



Aficionados al ciclismo, apuntar este nombre y no lo olvidéis! Richard Carapaz. Quien hoy ha pasado por Tximak a “quitar peso”. ÉL es el reciente fichaje estrella del Equipo Lizarte, y va a dar mucho que hablar en el mundo del ciclismo. No en vano está siendo la sorpresa del pelotón en las carreras que ha participado. Lo más reciente: hace 15 días un pinchazo antes de meta le privó de alzar los brazos en el Memorial Valenciaga, y este domingo pasado en Tarragona en una carrera de copa de España, el Memorial Xabi Tondo, también iba en solitario, pero fue cazado a falta de 3 km.

Richard Caparaz proviene de la región andina de Carchi, en concreto de la localidad de “la Playa”, situada nada menos que a 3.000 metros de altitud sobre el nivel del mar. Su pasión por la bicicleta nació de muy niño y por necesidad de ella como medio de locomoción. Al vivir en lo alto de las montañas debía de de recorrer 20-25 kilómetros (así son de largos los puertos por aquella zona) para bajar al valle donde están las poblaciones mayores, escuelas, centros de ocio…para posterior mente subir dicha distancia por sinuosas pendientes. Y así es como poco a poco se ha ido forjado un ciclista que está llamado a estar entre los grandes. Quizás ya para el año que vine estemos hablando de un gregario de lujo para Nairo Quintana en Movistar Team. Ya que su fichaje viene avalado por Eusebio Unzué. Me comenta que está muy agradecido a la oportunidad que le ha dado Lizarte de dar el salto a las carreras del Viejo Continente, y que espera no defraudar. Suerte chaval.

Cortes de pelo "rojillos"




Siempre es un lujo que te vengan hasta tu barbería los jugadores del equipo de tu corazón, hoy he tenido el placer de moldear el look y conversar con mi convecino el estellés Miguel Díaz, el “jefe” de Osasuna Promesas, jugador que ha dado el salto esta temporada y ya entrena a las órdenes de Enrique Martín con el primer equipo. En el campo este mediapunta siempre garantiza mucha presencia en ataque y un buen puñado de goles cada temporada.
¡Ay Miguel! Nunca pensé que me fuesen ha servir de tanto las clases de lengua de tu amatxo, yo que allá en el insti ya tenía claro que iba a ser peluquero…